Los cuentos de papá

Érase una vez un papá que tenía tres preciosas hijas. Todas las noches el papá les contaba un cuento distinto para que se durmieran felices. Noche tras noche, el papá se inventaba un cuento y noche tras noche, las niñas se dormían felices. Las niñas estaban encantadas, su imaginación volaba pasando por dragones, princesas y magos. Fueron pasando los años y no había noche en la que no hubiera un cuento distinto.

Las niñas se fueron haciendo mayores y se hicieron mujeres, mientras, el papá seguía con sus cuentos. Un día, la mayor decidió independizarse, pero el papá seguía con sus cuentos a las pequeñas. Pasaron algunos años y la mediana también decidió independizarse, pero el papá seguía con sus cuentos con la pequeña. La pequeña también decidió irse a vivir sola y el papá siguió contando cuentos a pesar de que ya no había niñas en casa. El papá notó que algo extraño ocurría, ya que tenía la necesidad de seguir con sus cuentos a pesar de que ya no había nadie para escucharle.

Como no tenía muy claro lo que le ocurría, decidió ir a ver un mago muy famoso especialista en hechizos. El mago descubrió que el papá estaba hechizado nada y más y menos que ¡por sus hijas! Sus hijas tenían poderes mágicos y le habían hechizado para que no pudiera evitar contarles un cuento todas las noches, pero ¡se les había olvidado deshechizarlo!

El papá llamó a sus hijas y las reunió en su casa, les explicó que no tenían que haberle embrujado, que él estaba encantado de contarles cuentos. Las hijas le pidieron perdón y le deshechizaron.

Pasaron los años y las niñas (ahora mujeres) tuvieron también hijos, el papá se conviertió en abuelo y estaba encantado con sus nietecitos y nietecitas. Se fueron a vivir todas las hijas con el papá (ahora abuelo) para que todas las noches les contara a ellas y a sus hijos un cuento. Así pasaron los años y la tradición siguió, esta vez sin hechizos de por medio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *