La princesa unida

En un mundo muy lejano vivía una princesa llamada Alelsara junto con su padre el rey Óscar. La princesa era muy feliz porque se dedicaba a cosas de princesas, perseguía mariposas, recogía margaritas y se preparaba para ser Reina cuando fuera mayor.

Según iba creciendo Alelsara comenzó a notar que le faltaba algo, no era capaz de saber por qué, pero tenía la sensación de que algo le ocurría. Consultó con su padre, el cual le aconsejó que fuera a ver al mago real.

Alelsara subió a la torre más alta del castillo a buscar al gran mago real, un viejo cascarrabias. El mago no solía recibir a nadie ya que estaba siempre atareado con experimentos y hechizos, pero en cuanto vió que era la princesa la hizo pasar. Alelsara le contó su situación y sus sentimientos. El gran mago decidió usar un hechizo averiguador, era un hechizo nivel 7 que sirve para averiguar si alguien está encantado. Sorprendentemente el mago descubrió que la princesa había sido encantada y no sólo ella, todo el reino había recibido un hechizo. La princesa, no era una princesa, eran tres hermanas a las que les habían lanzado una magia muy poderosa de fusión, con esta magia de tres princesas se habían convertido en una sola. El reino, e incluso el propio mago, había sido encantado con un hechizo olvidador para que no recordaran a las tres princesas.

Tras recibir instrucciones sobre cómo romper el hechizo, Alelsara se quedó preocupada, tenía que encontrar el amor, pero no sólo una vez, sino ¡tres veces! Una por cada una de las princesas que formaban parte de ella. Además no valdría cualquier amor, tendría que ser el amor verdadero.

La princesa cogió su mejor corcel (para los que no lo sepáis, un corcel es un caballo pero queda más bonito decir corcel) y se dirigió al reino de Az, un reino situado al norte de su castillo para buscar algún príncipe del que enamorarse. Cuando estaba llegando al castillo del reino de Az, sintió una sed tremenda. Se bajó del caballo y buscó a algún campesino que pudiera ayudarla. A unos pocos metros encontró un campesino arando el campo, el cual tenía un botijo de barro. Se acercó a él y le pidió agua. Cuando le estaba ofreciendo el botijo sus manos se rozaron y en ese mismo instante se dieron cuenta de que estaban hechos el uno para el otro. La princesa acercó sus labios a los del campesino y lo besó sintiendo el amor verdadero en su interior. Un rayo apareció de la nada cayendo directamente sobre la princesa y separándola en dos, por un lado apareció la princesa Alba, la mayor de las tres hermanas, por otro la princesa Elsara, aún fusionadas en dos.

La princesa Alba decidió marcharse con el campesino a ver a su padre y darle la noticia de que habían conseguido romper parcialmente el hechizo. Mientras, Elsara se dirigió al reino de Iz, situado mas al Sur. Elsara sabía que no le quedaba tarea fácil ya que tendría que encontrar dos veces el amor verdadero.

El reino de Iz estaba muy lejos, así que el viaje se le hizo muy, muy, muy largo. Cuando estaba llegando al castillo se sintió muy cansada y entró en una hacienda donde descansar. La hacienda estaba regentada por dos hermanos que nada más verla quedaron prendados de la princesa, supieron que la princesa era su amor verdadero. Los dos hermanos se dieron cuenta mutuamente de que se habían enamorado de la misma mujer, así que decidieron renunciar a ella. Gracias a ese acto de amor y bondad, otro rayo cayó sobre la princesa separándola en dos, Elsa y Sara. Cada hermano se enamoró perdidamente de una de las princesas y cada princesa se enamoró perdidamente de cada hermano. Decidieron irse los cuatro a palacio a ver a su padre y contarle lo sucedido.

En palacio, el padre de las tres princesas estaba preocupado, habían pasado varios días desde la partida de su hija y no sabía si había conseguido romper el hechizo. Cuando vio aparecer a las tres princesas lo recordó todo, recordó que tenía tres bebés, que un mago las había hechizado y ya no tenía tres bebés sino uno. Las lágrimas de felicidad le cayeron como mares tras haber recuperado a sus tres hijas.

Las tres princesas decidieron celebrar una boda con sus tres enamorados. Se casaron y vivieron felices y comieron perdices (y hamburguesas porque las prinesas también comen hamburguesas)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *